Santander, 6 de marzo. El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha puesto en marcha una Escuela de Familias y Cuidadores de pacientes con daño cerebral adquirido, una iniciativa orientada a ofrecer información, apoyo y herramientas prácticas a las personas que acompañan a pacientes con este tipo de lesión neurológica.
El programa está impulsado por la Unidad de Daño Cerebral Adquirido (DCA) del Servicio de Rehabilitación y nace con el objetivo de ayudar a los familiares a comprender mejor el proceso de recuperación y a participar activamente en el cuidado de los pacientes.
De esta manera, el daño cerebral adquirido constituye un importante problema de salud pública debido a su incidencia y a las consecuencias que genera a nivel personal, familiar y social. Puede estar causado por ictus, traumatismos craneoencefálicos, tumores o episodios de falta de oxígeno y suele dejar secuelas que afectan a la movilidad, el lenguaje, la memoria o la conducta. En este contexto, la implicación del entorno cercano resulta clave para la evolución y adaptación del paciente.
Las sesiones formativas se celebran todos los miércoles en la sala de fisioterapia de pacientes ingresados del Edificio 2 de Noviembre del hospital. Cada mes, se organizan cuatro encuentros en los que se abordan diferentes aspectos del proceso de rehabilitación, desde una introducción al daño cerebral adquirido y a la fisioterapia en fases iniciales, hasta cuestiones relacionadas con la comunicación, los cambios cognitivos o el retorno al domicilio.
En cuanto al desarrollo, se trata de una metodología participativa en la que se combinan explicaciones breves con ejemplos prácticos, dinámicas de grupo y espacios para compartir experiencias. Las sesiones están impartidas por un equipo multidisciplinar integrado por médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, neuropsicólogos y trabajadores sociales, que adaptan los contenidos al perfil de los asistentes.
Además de su vertiente formativa, la escuela pretende convertirse en un espacio de apoyo psicoeducativo para las familias. El intercambio con otras personas que atraviesan situaciones similares facilita resolver dudas, compartir estrategias de afrontamiento y detectar posibles situaciones de sobrecarga en los cuidadores.
Para mejorar la iniciativa de forma continua, la Unidad de DCA recaba la opinión de los participantes mediante encuestas de satisfacción tras cada ciclo de sesiones, con el fin de adaptar los contenidos a las necesidades detectadas. La escuela inició su actividad en octubre de 2025 y se integra en los programas de rehabilitación del hospital con vocación de continuidad.