Santander, 19 de enero. Cantabria vuelve a situarse a la cabeza del sistema nacional de trasplantes tras alcanzar en 2025 una tasa de 103,4 donantes de órganos por millón de población, una cifra inédita hasta ahora en España y que consolida a la región como líder nacional por undécimo año consecutivo. El dato duplica la media estatal que se sitúa en 51,9 donantes por millón.
El consejo de Salud, César Pascual, ha presentado el balance anual de actividad trasplantadora junto al gerente del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Félix Rubial, y el coordinador autonómico de trasplantes, Eduardo Miñambres. Durante su intervención, Pascual ha subrayado que este hito “no es crecer, es cambiar de escala y de situarse en un nivel que obliga a repensar cómo se mide la excelencia sanitaria en nuestro país”.
Según ha destacado, los resultados obtenidos “ni son coyunturales, ni un golpe de suerte”, sino que responden a una combinación de factores estructurales. En primer lugar, ha hecho referencia a la actitud de la ciudadanía cántabra, cuya solidaridad se ha convertido en un rasgo estable del sistema. Para Pascual se trata de “una sociedad madura” que incluso en situaciones límite mantiene su compromiso con la donación, algo que, ha recalcado “no se improvisa ni se decreta”.
A ello se suma el papel de los profesionales sanitarios, especialmente en la donación en asistolia, uno de los procedimientos más complejos de la medicina actual. “Exige precisión clínica, coordinación extrema y, sobre todo, una enorme carga ética y emocional en los profesionales”, ha señalado el consejero quien ha añadido que el liderazgo de Cantabria y de Valdecilla en este ámbito “hablan de capacidad real del sistema”.
Pascual ha atribuido también este éxito al funcionamiento del modelo sanitario público que ha demostrado su solidez en los escenarios de mayor exigencia. En este sentido, ha recordado que “más del 50% de los trasplantes realizados en Valdecilla son pacientes de otras comunidades autónomas”, alcanzando en algunas modalidades cifras cercanas al 90%.
Actividad trasplantadora
Por su parte, Eduardo Miñambres ha detallado los principales indicadores del año, destacando que Valdecilla es el primer hospital de España en donación en asistolia y el cuarto a nivel nacional en número total de donantes, pese a contar con una población de referencia inferior a la de otros grandes centros. En términos absolutos, Cantabria registró 61 donantes de órganos, lo que se traduce en los ya citados 103,4 donantes por millón de población, por delante de Navarra (88,2) y Asturias (64,4). La diferencia es aún mayor en la donación en asistolia, donde la región alcanzó los 74,6 donantes por millón, frente a los 42,1 de Navarra y los 41,5 del País Vasco, con una media nacional de 29,1.
Durante 2025 se realizaron en Cantabria 172 trasplantes de órganos sólidos y 109 de tejidos. Destacan los 48 trasplantes pulmonares, los 22 hepáticos, los 23 cardíacos y los 73 renales, esta última cifra la segunda más alta registrada en lo que va de milenio. En tejidos, se llevaron a cabo 19 trasplantes de córnea y 90 de progenitores hematopoyéticos.
Más de la mitad de los trasplantes se realizaron a pacientes procedentes de otras comunidades autónomas, un porcentaje que se eleva notablemente en procedimientos como el trasplante pulmonar (87,5%), cardíaco (69,5%) o pancreático (100%). Miñambres ha destacado la estrecha colaboración con regiones como Asturias, País Vasco, Navarra, Castilla y León o La Rioja.
Tiempos de espera
El coordinador autonómico ha subrayado además que Cantabria mantiene tiempos de espera para trasplante “absolutamente inimaginables en otros países”. En órganos como corazón, pulmón o hígado, la espera se sitúa entre tres y cuatro meses, muy lejos de otros sistemas sanitarios europeos.
En este contexto, Miñambres ha recordado la complejidad inherente a la donación de órganos, ya que de las 1.696 personas fallecidas el pasado año en Valdecilla, solo 61 pudieron convertirse en donantes. “La donación de órganos es extremadamente difícil”, ha afirmado, subrayando la necesidad de contar con una estructura hospitalaria capaz de actuar de forma inmediata y conforme a la voluntad de pacientes y familias.
En su valoración final, ha señalado que los datos confirman la solidez de un hospital “consolidado, puntero, que no hay nada que no haga” en materia de donación y trasplantes, y ha defendido la importancia de mantener esta trayectoria para “seguir siendo excelentes” y preservar la confianza de las comunidades vecinas.